En las últimas semanas, la evolución táctica de Banfield ha sido evidente. Bajo la dirección del cuerpo técnico, el equipo ha incorporado un enfoque mucho más ofensivo y dinámico que en temporadas pasadas. La adquisición de nuevos jugadores, junto con el crecimiento individual de sus figuras, ha permitido que Banfield busque un estilo de juego más agradecido, buscando siempre la portería rival.

Una de las claves en este nuevo enfoque ha sido el uso de un 4-3-3, que proporciona tanto solidez defensiva como profundidad en ataque. Con figuras como Federico Álvarez y Facundo Anselmo, los extremos han conseguido crear jugadas más peligrosas. La habilidad de esos jugadores para desbordar ha permitido que Banfield genere más ocasiones de gol y un mayor volumen de juego ofensivo.

Adicionalmente, la mediocampista Santiago Esquivel ha tomado un rol protagónico. No solo está potenciando a sus compañeros, sino que también está anotando goles importantes para el equipo. En el partido reciente contra Unión, su actuación fue vital, marcando el gol del empate que encarriló el partido hacia el triunfo final.

Observando las estadísticas, Banfield ha incrementado su promedio de goles por partido en un 20% en comparación con la temporada anterior. Este cambio de táctica refleja una madurez y ambición en el juego. Sin duda, los aficionados esperan ver cómo se plasman estas mejoras en los próximos encuentros, sobre todo en el partido contra Lanús, que podría marcar la pauta para el resto de la campaña.