La evolución táctica de Banfield ha sido notable en esta temporada. Desde la llegada del nuevo cuerpo técnico, el equipo ha adoptado un estilo de juego que enfatiza tanto la posesión del balón como la presión alta. Este cambio ha resultado en una mejora significativa en el rendimiento en comparación con la pasada campaña.

Uno de los aspectos más destacados ha sido el crecimiento de Santiago Esquivel en el mediocampo. Con su capacidad para distribuir el juego y conectar con los delanteros, ha encontrado un nuevo nivel de influjo en cada partido. Sus interacciones con los delanteros han permitido a Banfield generar más oportunidades y aumentar su promedio de goles por partido.

La presión alta implementada por el cuerpo técnico ha dado sus frutos, con el equipo recuperando el balón en áreas peligrosas del campo. Esto ha exhibido la habilidad ofensiva de jugadores como F. Álvarez y F. Anselmo, quienes se benefician de esta táctica para explotar desajustes en las defensas rivales. Las estadísticas reflejan una clara tendencia de anotaciones, con un incremento notable en los goles anotados en las últimas fechas.

Mientras Banfield continúa su temporada, la afición espera ver más sorpresas tácticas y una consolidación de su estatus en la liga. La fusión de estrategia y talento individual podría ser el camino hacia una posición destacada en la tabla.